jueves, 15 de octubre de 2009


De Grifos e Hipogrifos

Grifo: El grifo procede de la mitología griega, donde estaba consagrado a Apolo, quien lo montaba. Por ello, se le atribuye el título de guardián de la justicia. Este animal mitológico está representado por la mitad de dos bestias, dos "reyes" del cielo y la tierra: el león y el águila. con cabeza y alas de ave y cuerpo de felino, se considera una fiera noble y fuerte, llegando incluso a formar parte de blasones e insignidas de casas poderosas.

El grifo reapareció a principios del cristianismo en los bestiarios,
estando presente también en forma de gárgolas en la arquitectura gótica de finales de la Edad Media. Fue incluido también en distintas leyendas de origen pérsico o hebreo, donde el grifo representaba la vigilancia. En otra ocasión, también fue considerado como una encarnación de Némesis, y giraba la rueda de la fortuna. En esta leyenda, este animal representaba la soberbia (el orgullo), ya que se menciona que Alejandro el Grande quiso llegar hasta el borde de los cielos montando sobre uno de ellos.

Por otro lado, este ser mitológico no está exento de representar, como tantos otros, su parte malvada. Fue adoptado como una figura satánica, y se decía que atrapaba almas humanas. A partir de Dante, el grifo se convirtió en símbolo de naturaleza dual (divina y humana), precisamente por su dominio tanto de tierra como de aire.


El grifo es rival, a partir de ese momento, se serpientes y basiliscos, ambos visualizados como encarnaciones demoníacas.



Hipogrifo: Por su parte, el hipogrifo fue mencionado por vez primera por Virgilio. Él los imaginó como seres vol
adores, mezcla de caballos con grifos. Este animal nació de la incongruencia de que una presa forme parte de un depredador. Por aquellos tiempos, las historias sobre grifos estaban a la orden del día. Se decía, además de que eran majestuosos, que tenían un apetito voraz hacia la carne de caballo. Es así, pues, que el hipogrifo no sería más que la unión de los équidos con los grifos.

Más tarde, la idea fue retomada por Ludovico Ariosto, que hablaba del hipogrifo en uno de sus poemas, describiéndolo como un ser equilibrado y ágil, incluso más que el mismísimo Pegaso. Por ello, este ser mitológico se considera una de las monturas voladoras más rápidas, aunque pierde algo de fuerza con respecto al grifo.



Los grifos no tanto, pero los hipogrifos siempre me han llamado muchísimo la atención. No sé si será porque adoro los caballos, pero me resultan unos animales extravagantes y armoniosos. Es por ello por lo que decidí escribir sobre ellos en mi primera novela, aunque los adapté un poco a mis gustos, eso sí. Capturada su esencia noble y fuerte, añadí una pizca de inteligencia y sagacidad, dotándolos de un aura magnífica ideal para mis planes. Aunque no son ni mucho menos mis bestias favoritas, lo cierto es que guardo un lugar especial para ellos. ¡Aunque en el Heroes III sólo salgan grifos!

2 comentarios:

  1. Qué maravilla de bichitos. Pues yo prefiero los grifos, a secas.

    Ilumíname: ¿porqé sabía que escribirías acerca de ellos en tu primera entrada? xD

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  2. ahaha no sé xD pues estaba entre ellos y los hombres lobo, pero con estos tendría ke extenderme más, pues hay más ke contar. Además, se lo debía a mi kerido Mielak :D

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